Por Ricardo Hernández Hernández y Kenneth Alfredo Cubillo Jiménez, DER
El pasado sábado 26 de setiembre, estudiantes de los grupos 25 y 26 de la División de Educación Rural (DER), sede Los Chiles, participaron en una jornada formativa desarrollada en el marco del curso Gestión docente para el desarrollo de la escuela y la comunidad rural, a cargo de la máster Jessenia Rivera Solano.
La actividad contó, además, con el apoyo de Ricardo Hernández Hernández, estudiante asistente de nuestra unidad académica.
La jornada inició con una actividad lúdica dirigida por la profesora Rivera Solano. A partir del reconocimiento de las diferencias presentes entre las personas, el estudiantado trabajó colaborativamente para analizar diversas situaciones y construir posibles respuestas desde el respeto, la empatía y la convivencia.
Posteriormente, el maestro argentino Pol Zayat desarrolló el taller «Diversidades y discriminaciones: caminos de abordaje». Mediante el análisis de diversos materiales audiovisuales se propició un diálogo ameno, respetuoso y profundo en torno a las etiquetas sociales, los prejuicios asociados al color de piel, la discriminación por género, la diversidad social y política, la multiculturalidad y la interculturalidad.
Las reflexiones permitieron analizar cómo determinadas ideas, prejuicios y formas de relacionarnos con las demás personas se aprenden y reproducen socialmente, incluso desde la infancia. Pero, sobre todo, posibilitaron plantear una pregunta indispensable para quienes se preparan para ejercer la docencia: ¿qué puede hacer la educación para reconocer, cuestionar y transformar aquellas prácticas que generan exclusión o discriminación?
El encuentro concluyó con una actividad orientada a reflexionar sobre la relación entre las posturas individuales y las acciones colectivas. De esta manera, el estudiantado pudo vincular los temas abordados con los desafíos concretos de su futura práctica profesional y preguntarse: ¿cómo construir prácticas docentes capaces de reconocer la diversidad y actuar frente a la discriminación?
En contextos rurales caracterizados también por su diversidad cultural, social y territorial, estas reflexiones adquieren especial relevancia. La escuela no constituye únicamente un espacio para la transmisión de conocimientos; es también un lugar de encuentro entre historias, identidades, experiencias y formas distintas de comprender el mundo. Por ello, reconocer la diversidad implica aprender a leer críticamente el contexto y generar condiciones para que todas las personas puedan participar, expresarse y aprender desde el respeto a su dignidad.
Para la DER, formarse como docente implica también mirar críticamente las propias prácticas, reconocer prejuicios, escuchar otras experiencias y comprender las múltiples realidades presentes en las aulas y comunidades rurales. Desde ese compromiso continuamos construyendo, junto con nuestro estudiantado, una educación situada, intercultural, inclusiva y respetuosa de la dignidad de todas las personas.
